Paréntesis y precarios

Los medios hacen un paréntesis. La gente, por lo que se ve, también. La gente no lee los medios porque éstos vacacionan o estos vacacionan porque la gente hace lo propio. El caso es que las noticias se ralentizan y la frivolidad, la liviandad y lo insustancial se adueñan de los medios. ¡Como si la vida se paralizara! ¡Como si la realidad pidiera un tiempo muerto!

Los medios se pueblan de becarios. Sí, esos seres que curran por nada y menos, con la esperanza de que, algún día, el medio al que sirvieron tenga a bien acordarse de su existencia. Para ello, deberán caer bien a los jefes de guardia de la redacción, no soltar demasiadas tonterías por antena y equivocarse lo menos posible.

En la pantalla y en la radio, las sustituciones de los principales comunicadores nos traen a veces sorpresas agradables. En otras, no. Por ejemplo, en la radio pública, el año pasado Toni Marín sustituyó a Pepa Fernández los fines de semana. A mí me gustó especialmente el programa de este joven periodista. Tanto, que pensé alguna vez que sería mejor que el sustituto reemplazar a la sustituida. Pues no solo no ha sido así, sino que este año contratan a otra persona para esa sustitución.

Es un ejemplo, pero demuestra que los criterios de los directivos no tienen por qué coincidir con los de la audiencia. Que no digo que sean los míos, pero ¿a quién consultaron para poner a unos y a otros? Criterios empresariales, aducirán, mientras se les llena la boca pregonando que la radio pública es la radio de todos. ¡Y una leche!

Publicado en on Lunes, 14 Julio 2008 at 1:11 pm Comentarios (0)
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La verdad y la calle

Continúa vigente la frase machadiana de que la verdad es lo que es y sigue siendo verdad aunque se piense al revés. Así, la derecha está empeñada en que el Psoe está cambiando el modelo de sociedad (Cope) o que se ha radicalizado (ABC); algunos progresistas ven un giro a la izquierda (Público: El Psoe da dos pasos a la izquierda -morir con dignidad y voto inmigrante-) y otros observadores ven las cosas más ajustadamente (José Oneto titula Zapatero: giro al centro y mirada a la izquierda y Fernando Jáuregui se pregunta: Ah, pero ¿ha virado el PSOE a la izquierda?).

Por su parte, el señor que estima “oportuno y conveniente” imponer “su” candidata en el PP catalán, y dice que eso es un ejercicio democrático (como si la ciudadanía fuera estúpida), señala que lo que trató el cónclave socialista no está en la calle. A este propósito, el blog de Periodistas 21, lúcidamente, incluye este post que lleva por título Silencio en la calle de Rajoy:

En la calle de Rajoy no se habla de laicidad, ni de aborto, ni de buena muerte, ni de inmigrantes, ni mucho menos de que voten, ¡por favor, faltaría más!

Y tiene razón. En las calles de barrio de Salamanca no se habla de estas cosas. Sus habitantes están tan contentos pasando con sus leales esposas bajo el palio de los obispos mientras la querida aguarda. De buena muerte o eutanasia, ni hablar. Siempre se puede arreglar con un médico amigo. Por supuesto, nada de que los inmigrantes legales puedan votar, no se nos vaya a desmandar la parroquia y perdamos algún ayuntamiento o alguna comunidad autónoma que tan bien cuidadas nos tiene las buenas calles deterioran y debilitan la sanidad o la educación públicas. Puro estilo Esperanza Aguirre, siempre aclamada por las señoronas de los collares que tanto le gustaban a Pilar Franco.

En las calles de Rajoy no se habla de esas cosas. Todo se hace de puertas adentro. Como toda la vida. Faltaba más.

Mariano Rajoy es un conservador. Así que no es de extrañar que toda su crítica al gobierno de Zapatero pase por repetir letanías populistas.

No se lo creen ni en su partido, que anda a trompadas peleándose por nombres, sólo por poder, porque de ideas hace tiempo que las tiraron por calles de barrios como Salamanca, y nunca más se supo.

Es el peligro de los políticos sin ambición ni carácter. Melifluos y conservadores. No hablan más que de las viejas conversaciones de camilla. De lo demás, calle el pueblo, para decirles qué hacer ya estamos nosotros, los populares.

En la calle de Rajoy el silencio y la hipocresía atruena.

Publicado en on Martes, 8 Julio 2008 at 5:32 am Comentarios (0)
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Good news, bad news

Me hago eco de dos informaciones, a cual más sorprendente. La primera se localiza en Rumania donde han aprobado una ley que obligará a dar el mismo peso a las noticias positivas que a las negativas en los medios audiovisuales. Se basan para ello en que supuestos informes científicos sostienen que las noticias negativas tienen un efecto pernicioso en el público. ¡Nos ha jodido mayo con no llover a tiempo!

 

La dirigencia rumana ha decidido que se mueran los pobres de la tierra, los desgraciados, los que pasan hambre y sed, los que sufren dictaduras y genocidios, los que tienen que salir por pies de sus casa para ganarse la vida en cualquier lugar, los que no tendrán una expectativa de vida más allá de los cuarenta. Porque la vida misma es una mala noticia para centenares de millones de personas.

 

Ya sé por qué los telediarios de tantos países, incluso los democráticos, no dan casi informaciones de toda esta gente. Hay que preservar al personal de tanto dolor, no vaya a ser que descubran, por casualidad, que hay unos cuantos que se lucran con la desgracia ajena, vendiendo armas, plantando monocultivos de transgénicos para forrarse, cerrando con aranceles para los de fuera o subvencionando a los de dentro para que los que quieren emerger no salgan del agujero. Hay que darles gusto. Ponerle la venda. Que no vean la realidad. Que no sepan. Que no conozcan. Serían libres.

 

La segunda la protagoniza una escritora siria, Salwa al Neimi, que se le ha ocurrido ser libre y escribir de lo que le sale de sus entrañas. Ella dice “follo, luego existo”, pero hay quien no le gusta . Los intransigentes de siempre. Los censores. Los fundamentalistas de toda laya. Ayer era Salman, hoy es Salwa. Rushdie y Neimi. Son personas intercambiables en la injusticia de la censura musulmana. Las religiones, todas, no soportan la heterodoxia. La ortodoxia, por definición, la marcan ellas. Novela erótica o libertad creadora. Hombre y mujer. Tabúes. Poesía. Libertad.

 

¡Cuántas censuras se producen todos los días sin que nos enteremos! Censuras de editores pero también de periódicos que no admiten informaciones que vayan contra las grandes corporaciones que los financian a base publicidad. Pero de esas no nos enteramos. La libertad siempre está amenazada. La libertad siempre hay que defenderla. En Rumania y en Siria. En la América del Norte y en la del Sur. En la Europa de la ilustración y en la de la vergüenza. En el mundo y en España. En tu ciudad y en tu trabajo. Siempre.

Publicado en on Domingo, 29 Junio 2008 at 11:10 pm Comentarios (1)

Revista de medios

Un análisis clarito en 2.200 caracteres del fracaso irlandés del club de amigos del despotismo ilustrado, esto es, la Unión europea: Qué desastre de UE. Javier Ortiz

Un texto bien escrito de lo que significa Europa: La santa ambigüedad. Luis García Montero

No leas ni oigas los medios de la derecha. En Público, Javier Vizcaíno te hace un resumen de lo que cuentan:
La trama mediática.

Si quieres estar al corriente de la correrías de doña Espe, aquí tienes su página web no oficial ni autorizada:

Publicado en on Lunes, 16 Junio 2008 at 5:43 am Comentarios (0)
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Que no, que no se empeñen

Ha ganado el NO. Querían hurtarnos la posibilidad de votar. Porque se lo temían. Porque cuando en este terreno se juega a la democracia, la gente no les hace ni puñetero caso. Que ya votaron que no en Francia y en Holanda. Que se olían la tostá. Y por eso hicieron un remedo de constitución, el tratado de Lisboa, que ya no iba a pasar por las horcas caudinas de la soberanía popular sino por las élites parlamentarias, que siempre, siempre saben qué es lo que le conviene al pueblo, pero sin el pueblo. El despotismo ilustrado ha sido vencido por los irlandeses. ¡Qué bella es Irlanda!

Publicado en on Viernes, 13 Junio 2008 at 2:10 pm Comentarios (0)
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Don Gerundio

Calculo que de gramática sé la diezmillonésima parte de lo que, en promedio, sepa la comunidad lingüística del español. Esto es, casi nada. Y lo que ya no haya aprehendido, aunque me esforzase en ello, será difícil que lo incorpore a mis hábitos literarios. ¿Y cómo se da uno cuenta de eso? Pues, por ejemplo, leyendo los usos incorrectos del gerundio aquí.

Efectivamente, como lector diario de periódicos, me he topado con muchos Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes. Este personaje de ficción es el protagonista de una novela del siglo XVIII del Padre Isla, en la que se pone en ridículo la moda de los oradores de la época que utilizan el gerundio profusamente con fórmulas barrocas y gongorinas, frases rebuscadas y sin ningún sentido.

En el habla cotidiana, sin embargo, el empleo del gerundio está tan interiorizado que, en mi opinión, se debe ser condescendiente con la gente. No así, por el contrario, con los que escriben en los medios de comunicación –y cobran por ello-, que tienen una responsabilidad mayor en el buen uso del lenguaje.

El desmesurado recurso del gerundio lo han criticado, curiosamente, escritores barrocos, e incluso académicos, cuyo nivel de prestigio es decididamente exagerado para la proporción de lectores que tienen.

La confusión más frecuente se da cuando se utiliza para una acción posterior a la del verbo. Por ejemplo, es incorrecta la expresión “Zaplana dejó la política, asentando sus reales en Telefónica”. Habría que decir que dejó la política y asentó sus reales…

Es ya archiconocida la anécdota de C.J.Cela, en el Senado de la transición, cuando afirmó que “no es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, de la misma manera que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo”.

Lo más curioso en relación con el gerundio lo leí el año pasado bajo este titular: “Brasilia prohíbe los gerundios”. La infomación trataba de que un alto cargo de la Administración brasileña había proscrito el uso de esa forma verbal para que los funcionarios públicos no la emplearan “como disculpa para la falta de eficiencia”. Y es que expresiones del tipo “estamos planificando”, “estamos preparando” o “estamos estudiando”, usadas habitualmente en el lenguaje administrativo, sirven a menudo como excusas para esconder la ineficacia. Es decir, el alto cargo incorporaba “la variable tiempo” en los escritos de los empleados. O lo que es lo mismo, no se le puede tomar el pelo a la ciudadanía, diciendo que se está “haciendo” algo cuando, con suerte, eso “se hará” en un futuro más o menos lejano.

Y así, utilizando los gerundios y saltando de párrafo en párrafo, llegamos al final para concluir: que cada cual escriba como quiera, pero a quienes se les pague  por hacerlo, que vigilen su léxico, revisen la gramática y se sumen al propósito académico de limpiar, fijar y dar esplendor a la lengua. Fray Gerundio se lo pagará.

Publicado en on Viernes, 6 Junio 2008 at 5:30 am Comentarios (0)
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La música emancipadora

Para quienes tengan interés en conocer la historia y el presente de las Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, recientemente galardonadas con el premio Príncipe de Asturias, aquí puede accederse al documental Tocar y Luchar, premiado en diversos certámenes cinematográficos. Este sistema de orquestas es un proyecto en el que participan más de 240 mil niños y jóvenes venezolanos; fue creado por el maestro José Antonio Abreu hace 30 años y se ha expandido por varios países latinoamericanos. Merece la pena verse y disfrutar de su música y testimonios. ¡Que lo disfruten!

Publicado en on Lunes, 2 Junio 2008 at 10:32 am Comentarios (0)
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La batalla de don Quintín

Reproduzco aquí, la letra de la milonga (sacada del Insurgente) que ha compuesto el cantautor uruguayo Quintín Cabrera, que está pasando un mal momento de salud.  Con mis mejores deseos:

Hace tiempo que no explico
como ando de salud,
no crean que mi actitud
es esquiva, lo suplico.
Más bien, hoy me justifico.
No lloren, que eso me daña
pues  me ha dado con tal saña
la fibrosis pulmonar
que hasta le veo brillar
a la Parca su guadaña.
 
De momento yo me esfuerzo
para seguir de este lado.
Cuesta trabajo y me enfado
porque pierdo fuelle, inmerso
en contradicciones, fuerzo
la lógica elemental
del que sufriendo algún mal
no ve bien lo que hay que ver:
que entre el querer y el poder
la distancia es abismal.
 
Eso sí: me paso el día
amorrado a la botella
…de oxígeno pues en ella
tengo alivio. Mas la vía
que me ata todavía
a este mundo que da grima
es Lole, pues ella anima,
se desvive, da calor,
a este humilde trovador
que con amor cuida y mima.
 
Así, con medio pulmón
igual yo sigo cantando
aunque no sepa hasta cuándo.
Porque tengo la ilusión
de que al darme con pasión
mi canto llega a la gente
y no suena diferente
aunque me falte el resuello
porque en él pongo mi sello:
digo las cosas de frente.
 
Por lo demás, todo igual.
Seguimos el mismo tema,
luchando contra el sistema:
el odiado Capital.
Causa de que todo mal
azote siempre a los mismos
que nos empuja al abismo
a quienes lo combatimos
y en esas lides seguimos
nos condena al ostracismo.
 
Pero en fin, ya lo sabemos
y estamos en lo que estamos
aunque con la testa damos
contra muros y nos vemos
ninguneados, al extremo
que niegan nuestra existencia,
vamos ganando experiencia
a fuerza de tropezones
¡se me inflan los cojones
y se acaba mi paciencia!
 
Informo que me han llamado
de Puerta de Hierro, ¿sabes?
por fin ya se dan las claves
para el transplante esperado.
La verdad: estoy cagado
y ya no sé que pensar
porque dudo en esperar
que me pasen a cuchillo
y eso que no me acuclillo
por lo que pueda pasar.
 
¿Y si los “nuevos” pulmones
son de alguien que fumaba?
¿o al cantar desafinaba
o despreciaba mis sones?
Ya sé que los milongones,
los tangos y las milongas
se han hecho para el que ponga
el corazón en la boca
pero mi canto se toca
con un “fuelle que rezonga”.
 
Y por otra parte, hermano,
¿encontrarán un donante
de cien quilos, tan campante,
y de mi talla? No en vano
me preocupa. Es humano
que ahora entre a recelar,
porque bien puede pasar
que fuera de misa diaria.
O peor que la malaria:
que haya sido militar.
 
No creamos en las hadas:
ningún obispo será.
Es que nada nos dará
porque ésos no dan nada.
Menos aún, camarada,
será un militarote
ni un político que azote
a la gente con sus leyes
¡y para qué hablar de reyes,
y abogados zopilotes!
 
Claro que bien puede ser,
como pienso en mis desvelos,
que el hombre subió a los cielos
siendo tenor. Hay que ver
que también pudo tener
dotes de saxofonista,
o mejor: de trompetista,
o vendedor de mercado.
Visto así, por este lado,
no hay duda que se resista.
 
Es palmario y evidente
que sería lo mejor
un atleta, un corredor
de fondo. Inteligente
es pensar en esa gente
que va al bosque a respirar.
Mas no me quiero engañar
y que salga lo que salga
¡aunque sea con las nalgas,
pueda volver a cantar!
 
Éste es mi parte de guerra.
Habrá más si sobrevivo
y cuando no sea cautivo
de esta tos maldita y perra
seguiré por esta tierra
con mi guitarra campera
milongueando a mi manera.
Ahora les manda un saludo
y un abrazo cojonudo
el gaucho
                     Quintín Cabrera.

Publicado en on Martes, 27 Mayo 2008 at 6:19 am Comentarios (0)
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Lenguaje castrado

Son frecuentes las expresiones que utilizan los periodistas y demás seres (pensantes o no) que habitan en los medios de comunicación. Escucho en la radio (no sé en cuál) a un fulano (no sé quién), al que se le supone una cultureta, decir que hay que tirar con “pólvora al rey”. Se está refiriendo al hecho de dilapidar el dinero ajeno y confunde la expresióna con la originaria que es tirar con pólvora del  y no al.

Pero expresiones como esas son constantes y no las emiten siempre Los programas de zapeo no suelen prestar atención a estas cuestiones. Para eso están los blogs: para sacar los colores a tanto chiquilicuatre académico que, ignorando los términos, no dudo en practicar la osadía lingüística, consistente en aventurarse en la formulación de expresiones que, mal enunciadas, resultan incomprensibles.

Me da la impresión de que lo que sucede es que el lenguaje está mutando, casi sin darnos cuenta, y lo viejo todavía no ha sido sustituido por lo nuevo. En esa transición tienen que coexistir giros, expresiones, sintagmas y sintaxis antigua con vocablos, jergas y modos expresivos novedosos, fruto de los cambios vertiginosos que están experimentado las sociedades al ritmo de las nuevas tecnologías.

Sucede, entonces, que quien quiere estar a las duras filológicas y a las maduras tecnológicas, se hace un lío de padre y muy señor mío (expresión en desuso) y mezcla churras con “meninas” o sustituye las ínfulas episcopales con las “ínsulas”, baratarias o no. Así como en RNE enseñan a sus locutores a expresar correctamente los números ordinales, no estaría de más que los medios se preocupasen un poco de que sus emisores cuidasen mínimamente el lenguaje y no dijesen lo primero que se les ocurrra. Y por cierto, ¿saben ustedes cuántos sinónimos tiene la cabeza? Pues ahí van unos cuantos: calabaza, res, juicio, superior, cabecera, casco, habitante, cabecilla, jefe, capital, talento, sesera, caletre, vanguardia, tiesto, testuz, cacumen, persona, cerebro, coca, molondra, inteligencia, chola, mollera, testa, testera, seso, cholla, morra.

 

Publicado en on Jueves, 22 Mayo 2008 at 9:03 am Comentarios (0)
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Honradez periodística

Estamos poco acostumbrados al discurso coherente y ético de los periodistas. Muchos de ellos se han pasado al bando de los intereses editoriales y han abdicado de ejercer el periodismo, esto es, ponerse al servicio de los ciudadanos que tienen derecho a ser informados, para convertirse en voceros de quien les paga, es decir, de traicionar los derechos de la ciudadanía. Por eso, suele sorprender que quede alguien, cercano a los problemas de los seres humanos, que mantenga un discurso simplemente honrado. Uno de ellos es Gervasio Sánchez y este es su discurso íntegro en la entrega de los premios Ortega y Gasset de periodismo, al que me refería hace unos días:

Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

Es un gran honor porque varios de mis mejores amigos a los que respeto profesionalmente pertenecen a la plantilla de este diario. Queridos Ramón Lobo, Guillermo Altares, Miguel Ángel Villena, Jorge Marirrodriga, Francesc Relea, Miguel Gener, Alberto Ferreras, Gorka Lejarcegui, incluso tú querido Alfonso Armada, a los que he nombrado y a los que tengo en mi mente, a todos vosotros que me apoyasteis en los momentos más duros os dedico este premio de todo corazón.

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi. Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Publicado en on Miércoles, 14 Mayo 2008 at 7:02 am Comentarios (0)
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